El corazón delator
¡Créanme! Soy muy nervioso, espantosamente nervioso; siempre lo he sido. Pero ¿por qué se empeñan en decir que estoy loco? La enfermedad ha agudizado mis sentidos en vez de destruirlos o embotarlos. Y entre todos, el oído era el más fino. Oía todas las cosas del cielo y de la tierra, y muchas del infierno. […]